Las carillas dentales permiten cambiar la forma, el color y el tamaño de los dientes con una intervención mínima. Existen dos materiales principales, y cada uno tiene ventajas distintas.
Carillas de composite
Se hacen directamente en la clínica, aplicando la resina capa a capa sobre el diente y modelándola a mano.
- Suelen hacerse en una sola sesión.
- Requieren muy poca preparación del diente, a veces ninguna.
- Son más económicas y se pueden reparar con facilidad.
- Con los años pueden perder brillo o mancharse y necesitar pulidos o retoques.
Carillas de porcelana
Se fabrican en el laboratorio a partir de un registro de tu boca y se cementan en una segunda cita.
- Son muy resistentes y mantienen el color y el brillo durante muchos años.
- Reproducen muy bien la translucidez del diente natural.
- Suelen necesitar una preparación mínima del esmalte.
- Requieren dos o tres citas en un plazo de dos a cuatro semanas.
¿Cuál me conviene?
Depende de lo que quieras corregir, del estado de tus dientes y de tus expectativas. El composite es una buena opción para cambios pequeños o para probar un nuevo diseño de sonrisa; la porcelana suele elegirse cuando se busca un resultado más duradero en varios dientes. Si aprietas o rechinas los dientes, te recomendaremos una férula de descarga para proteger cualquiera de las dos.
Antes de decidir
Lo ideal es empezar por un diseño de sonrisa y, cuando es posible, una prueba previa para ver el resultado antes de tocar los dientes. Si además quieres aclarar el color, el blanqueamiento se hace antes de las carillas.
Más información en nuestra página de carillas dentales en Sotogrande.
Este artículo es informativo y no sustituye una valoración personal en la clínica.
