Los hábitos de higiene se aprenden en casa. Cuando toda la familia se cuida los dientes, a los niños les resulta natural hacerlo también. Estos son nuestros consejos para cada etapa.

Bebés y primeros dientes

Desde que sale el primer diente hay que limpiarlo dos veces al día con un cepillo infantil suave y una cantidad de pasta con flúor del tamaño de un grano de arroz. Evita que el bebé se duerma con el biberón de leche o zumo, porque favorece la caries. La primera visita al dentista se recomienda con el primer diente o, como tarde, al cumplir un año.

Niños de 3 a 6 años

A partir de los 3 años la cantidad de pasta pasa a ser como un guisante. Los niños pueden empezar a cepillarse solos, pero un adulto debe repasar después: hasta los 7 u 8 años no tienen la habilidad suficiente para limpiar bien todas las caras de los dientes.

Niños mayores y adolescentes

Adultos: el ejemplo que siguen los niños

Cepíllate dos veces al día con pasta con flúor, limpia entre los dientes a diario y no enjuagues con agua justo después de cepillarte, para que el flúor actúe más tiempo. Una revisión y limpieza anual detecta a tiempo caries y problemas de encías.

La alimentación también cuenta

Más que la cantidad de azúcar, importa la frecuencia: picar dulces o beber refrescos a lo largo del día mantiene la boca en riesgo de caries. Reserva los dulces para las comidas y usa el agua como bebida habitual.

Si tus hijos todavía no han ido al dentista o les toca revisión, en nuestra página de dentista infantil en Sotogrande te contamos cómo es la primera visita.

Este artículo es informativo y no sustituye una valoración personal en la clínica.